Innovacion y equipos de trabajo

¿Qué factores determinan a un equipo innovador?

Los equipos innovadores eficaces combinan tres factores principales:

  1. Son heterogéneos
  2. Son inclusivos y comparten conocimiento y experiencias 
  3. Se ocupan de los procesos instrumentales básicos, especialmente del liderazgo

La heterogeneidad es beneficiosa para las tareas complejas que exigen creatividad.

Los equipos con actitudes variadas generan soluciones más creativas que los equipos con actitudes más homogeneas. Esa diversidad puede suponer una palanca estratégica fundamental para mejorar el rendimiento de una empresa y fomentar un proceso de innovación continua. La implantación de una estrategia de diversidad, aportará a los empleados capacidades nuevas y perspectivas opuestas, lo cual no sólo promoverá un entorno de trabajo más flexible y abierto, sino que también fomentará la innovación. 

Tres factores a considerar respecto a la heterogeneidad

Pese a lo recomendable que es desarrollar equipos heterogéneos para promover la creatividad, es indudable que dentro de un equipo con personas que mantienen perspectivas similares, será más fácil y rápido tomar decisiones. 

Entonces, ¿el líder debe formar un equipo homogéneo o heterogéneo?…

Para responder a esa pregunta, debes considerar tres factores:

  1. En primer lugar, los equipos variados son especialmente apropiados para tareas que requieran innovación y la exploración de nuevas oportunidades, mientras que los equipos homogéneos son mejores para la explotación e implantación de lo que ya se conoce.
  2. En segundo lugar, debe hacerse un esfuerzo especial para reducir los problemas naturales de funcionamiento en los equipos heterogéneos, concretamente ayudando al equipo a desarrollar una identidad superior y objetivos y valores comunes.
  3. En tercer lugar deben darse los pasos necesarios para que las opiniones minoritarias sean escuchadas y no reprimidas.

A modo de cierre, proponemos que el resultado creativo de un equipo puede aumentarse haciéndolo más heterogéneo. Sin embargo, la materia prima de la diversidad no es suficiente, sino que debe darse exactamente la misma importancia a lo que los miembros del equipo comparten a través de la consecución de objetivos comunes y de su identidad corporativa.